Introducción
El lenguaje musical ha de ser el eje vertebrador de toda la enseñanza de la música, ha de informar toda práctica musical, así como ha de favorecer la profundización en el hecho musical desde el punto de vista técnico. El lenguaje musical no debe confundirse con la interpretación que a veces se hace de la música como lenguaje y lo que comunica la realización musical. Es evidente que sólo metafóricamente se puede identificar a la música como una lengua de relación, ya que no tiene carácter semántico como las lenguas.
Con la expresión lenguaje musical se quiere designar el conjunto de términos y conceptos que definen el conjunto de recursos integrados en la música como ciencia y arte que permiten la realización del hecho musical. La expresión lenguaje musical engloba los tradicionales conceptos de solfeo y teoría de la música.
El objeto fundamental del estudio del lenguaje musical en el grado elemental implica la adquisición del conocimiento significativo del código que permite hablar sobre música empleando los términos adecuados para que esta comunicación pueda ser compartida; implica también la posesión de los conceptos necesarios para la descodificación de su representación gráfica así como su codificación para la representación significativa de las producciones ajenas o propias; e implica la capacidad para la realización musical en los aspectos de lectura, escritura y composición. Con todo ello, además, se ponen las bases para la valoración cultural y crítica de la música.
Por otra parte, el conocimiento del lenguaje musical propicia en el alumno el desarrollo de las capacidades vocales, rítmicas, psicomotoras, auditivas y expresivas como consecuencia del ejercicio motivado por el propio aprendizaje. En ningún caso debe entenderse la lectura y escritura de la música como forma de descodificación y codificación mecánicas, sino como realización de una serie de operaciones cifradas en el pensamiento y la memoria musicales que conducen a la interpretación. Así consigue la música su expresión y su comunicación, que existen, aunque no tengan valoración semántica como cualquier lenguaje de relación.
El conocimiento del lenguaje musical deberá proporcionarle al alumno el dominio de la lectura y escritura musicales para lo cual habrá de contar con las capacidades pertinentes. El uso de la voz y la formación del oído, la adquisición del ritmo y el desarrollo psicomotor son los cauces para la adquisición de dichas capacidades.
La programación de los contenidos deberá tener en cuenta, sobre todo en los dos primeros años del grado elemental, los conocimientos y experiencias que el alumno posee como consecuencia de actividades anteriores y estará presidida por el intento de adaptación a las características propias de la etapa de maduración psicológica de los alumnos, para evitar así disfunciones de ritmo y de intensidad en el proceso de enseñanza y aprendizaje. De este modo se tenderá a la formulación metodológica adecuada. Objetivos La enseñanza del Lenguaje musical en el grado elemental tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos las capacidades siguientes:
1. Compartir vivencias musicales con los compañeros del grupo, para enriquecer su relación afectiva con la música a través del canto, del movimiento, de la audición y de la práctica instrumental.
2. Establecer la relación necesaria entre los conocimientos −destrezas y actitudes(adquiridos en etapas anteriores y el estudio del lenguaje musical que ahora se acomete.
3. Desarrollar la correcta emisión de la voz mediante la reproducción, creación y discriminación de intervalos y melodías, hasta transformarlos en recursos expresivos propios.
4. Adquirir la coordinación motriz necesaria para una interpretación rítmica adecuada, utilizando los recursos correspondientes.
5. Desarrollar el oído interno para el reconocimiento de timbres, alturas, duraciones e intensidades, así como estructuras formales, indicaciones dinámicas, expresivas y agógicas, mediante la relación entre el sonido y su representación gráfica.
6. Interpretar de memoria melodías y canciones que conduzcan a una mejor comprensión de los distintos parámetros musicales.
7. Desarrollar el pensamiento musical consciente mediante experiencias armónicas, formales y tímbricas sirviéndose de la práctica auditiva, vocal e instrumental.
8. Relacionar los conocimientos adquiridos de lectura y escritura musicales con la práctica del instrumento en la resolución de las dificultades presentes en los objetivos y contenidos del nivel.
9. Descubrir la necesidad del código musical para la creación musical, su representación significativa y su interpretación, y profundizar en el conocimiento del mismo.
Contenidos
1. Ritmo. Percepción, identificación e interiorización del pulso.
Percepción, identificación e interiorización del acento. Reconocimiento de unidades métricas (compases) binarias, ternarias y cuaternarias, tanto de subdivisión binaria como temaria. Fórmulas rítmicas básicas.
Simultaneidad de ritmos homogéneos. Tempo y agógica. Práctica, identificación y conocimiento de grupos de valoración especial contenidos en un pulso. Práctica, identificación y conocimiento de signos que modifican la duración (puntillo, ligadura). Práctica, identificación y conocimiento de figuras rítmicas características (síncopa, anacrusa, contratiempo). Práctica e identificación de cambios de compás con equivalencias pulso = pulso o figura = figura.
2. Entonación, audición y expresión. Educación de la voz. Respiración, emisión, articulación. Altura del sonido: tono, intensidad, timbre, duración, afinación determinada e indeterminada. Sensibilización y práctica melódica tanto auditiva como vocal. Reproducción memorizada vocal y escrita de fragmentos melódicos y canciones. Lectura de notas con emisión vocal del sonido que les corresponde. Claves de Sol en 2ª y Fa en 4ª. Reconocimiento auditivo y reproducción vocal de intervalos melódicos simples −mayores, menores y justos−, dentro y fuera del concepto tonal. Reconocimiento auditivo de intervalos armónicos, mayores, menores y justos. Interpretación vocal al unísono y a dos voces de obras adecuadas al nivel con o sin texto, con o sin acompañamiento. Lectura de notas dispuestas horizontal y verticalmente en clave de Sol en 2ª y Fa en 4ª. Iniciación al estudio de las claves de Do en 3ª y Do en 4ª. Percepción e identificación de grados y funciones tonales, escalas, alteraciones. Sensibilización, identificación y reconocimiento de elementos básicos, armónicos y formales, con dificultad adecuada al nivel (tonalidad bimodal, modulaciones, cadencias, frases, ordenaciones formales: repeticiones, imitaciones, variaciones, contraste). Reproducción de audiciones rítmicas, melódicas y rítmico-melódicas a una voz. Identificación de errores o diferencias entre un fragmento escrito y lo escuchado. Identificación, conocimiento e interpretación de los términos y signos que afectan a la expresión.
Utilización improvisada de los elementos del lenguaje musical, con o sin propuesta previa. Desarrollo de la sensibilidad auditiva. Práctica de lectura a vista. Desarrollo permanente y progresivo de la memoria musical. Práctica de la improvisación. Adquisición de hábitos correctos y eficaces de estudio. Iniciación a la comprensión de las estructuras musicales en sus distintos niveles. Selección progresiva en cuanto al grado de dificultad de los ejercicios, estudios y obras del repertorio vocal que se consideren útiles para el desarrollo conjunto de la capacidad musical y técnica del alumno. Desarrollo de automatismos. Práctica de la relajación.
Criterios de evaluación
1. Imitar estructuras melódicas y rítmicas breves con la voz y/o con la percusión. Este criterio de evaluación pretende comprobar el grado de memoria y la capacidad de reproducir con fidelidad el mensaje recibido tanto en sus aspectos sonoros como en su realización motriz.
2. Reconocer auditivamente el pulso de una obra o fragmento; mantener dicho pulso durante períodos de silencio, así como reconocer el acento periódico.
Se pretende constatar la percepción e interiorización del pulso, así como la identificación del acento periódico.
3. Interpretar estructuras rítmicas de una obra o fragmento, bien sea vocal, instrumentalmente o de forma percutida. Con este criterio se trata de constatar la capacidad de encadenar diversas fórmulas rítmicas dentro de un tempo establecido.
4. Aplicar un texto a un ritmo sencillo o viceversa. Tiene por objeto comprobar la capacidad del alumno para asociar ritmos con palabras o frases de igual acentuación.
5. Entonar una melodía o canción tonal con o sin acompañamiento. Comprobación de la capacidad del alumno para aplicar adecuadamente la entonación, afinación y expresividad a un fragmento tonal.
De producirse acompañamiento instrumental, éste no reproducirá la línea melódica.
6. Identificar intervalos melódicos y armónicos mayores, menores o justos. Práctica de entonación de los intervalos melódicos y de los armónicos partiendo de un sonido dado. Con este criterio se pretende detectar el dominio del intervalo.
7. Identificar auditivamente el modo mayor o menor de una obra o fragmento. Se pretende constatar con este criterio la capacidad del alumno para discriminar ambos modos.
8. Reproducir modelos melódicos sencillos, escalas o acordes a partir de diferentes alturas. Se trata de comprobar la destreza del alumno para reproducir un mismo hecho melódico desde cualquier sonido.
9. Reproducir por escrito fragmentos musicales escuchados, refiriéndose a aspectos rítmicos y/o melódico-tonales. Mediante este criterio se evalúa la capacidad del alumno para interiorizar y reproducir imágenes sonoras percibidas.
10. Identificar con posterioridad a una audición los rasgos característicos (rítmicos, melódicos, modales, cadenciales, formales, tímbricos, etc...) de las obras escuchadas o interpretadas. Se trata de comprobar la capacidad del alumno para reconocer alguno de estos aspectos.
11. Improvisar estructuras melódicas y/o rítmicas sobre un fragmento escuchado. Se pretende comprobar la capacidad creativa del alumno.
12. Improvisar individual o colectivamente pequeñas formas musicales, partiendo de premisas relativas a diferentes aspectos del lenguaje musical.
Mediante este criterio se trata de comprobar el desarrollo creativo, seleccionando diferentes elementos dentro de una forma musical y discerniendo ideas principales y secundarias.
13. Identificar auditivamente e interpretar cambios sencillos, de compás. Se intenta verificar la capacidad de percepción auditiva y de realización práctica de cambios de compás de una unidad igual o diferente. En ese caso solamente: 1) Negra = negra, 2) negra = negra con puntillo, 3) negra = blanca, 4) corchea = corchea, y viceversa en los casos 2) y 3).
14. Entonar una melodía o canción tonal con o sin acompañamiento. Tiene por objeto comprobar la capacidad del alumno para aplicar sus técnicas de entonación y justeza de afinación a un fragmento tonal aplicando indicaciones expresivas presentes en la partitura. De producirse acompañamiento instrumental, éste no reproducirá la melodía.
15. Leer internamente, en un tiempo dado y sin verificar la entonación, un texto musical y reproducirlo de memoria. Este criterio trata de comprobar la capacidad del alumno para imaginar, reproducir y memorizar imágenes sonoras de carácter melódico– rítmico a partir de la observación de la partitura.